Análisis fotográfico según el modelo de Joan Costa

12 dic. 2009


Para analizar esta fotografía voy a seguir los pasos del análisis de Joan Costa. Esta fotografía pertenece a una serie de tres fotos de la campaña de Braun para lanzar una nueva Braun Silk-épil. La campaña se lanzó antes del verano de este año. El anuncio aparece en la revista Cosmopolitan de mayo del 2009.

Podemos ver a una chica, vestida con un bikini con una pose sensual en lo alto de una roca que parece que está en medio del océano y se refleja en el agua en forma de sirena. La sirena es símbolo de belleza y sensualidad. El slogan “Libera tus piernas” podemos relacionarlo con la sirena. La sirena tiene cola de pez y utilizando la nueva Braun puede liberar sus piernas.

La chica tiene una mirada que la muestra orgullosa de ser mujer, de haberse liberado.

La fotografía presenta un cuerpo de texto en la esquina inferior izquierda en la que explica el funcionamiento y el resultado de la Braun Silk-épil.

Esta fotografía pertenece al género publicitario. El ratio de la fotografía es a sangre, ocupa una página completa.

Se genera una dualidad en la fotografía, establecida por una parte real que se corresponde a la de la chica y una parte ficticia reflejada. La roca establece ese punto y aparte entre ambas perspectivas.

Esta fotografía la enmarco dentro de la tipología abierta ya que no se encuentra seccionada en ningún momento, de un golpe de vista se visualiza toda la imagen, sin dejarte la posibilidad de imaginar otra realidad.

Es una imagen totalmente frontal en la que el diafragma intuyo que estaría totalmente abierto para captar la mayor luz posible y una mejor resolución, con lo cual deberíamos de utilizar el obturador a una alta velocidad para que no se queme la imagen. Este tipo de fotografía es conveniente realizarlas con un trípode porque así no sale borrosa la foto en el caso que durara más de unos segundos.

Esta imagen tiene un gran potencial a nivel visual ya que los colores utilizados son el magenta y el verde y ambos son complementarios.

Si nos fijamos, la modelo despide un carácter aurático, simbolizando la divinidad. Este carácter apenas se aprecia en la parte inferior de la imagen, e incluso no se termina de concebir tan claramente como la de arriba.

En este tipo de imágenes es habitual encontrarnos tanto con sobreexposiciones (como en la parte inferior del muslo) y subexposiciones como en la parte superior del cuádriceps. Este tipo de tratamiento se suele utilizar para generar un mayor contraste en la modelo y que quede más estilizada.

En la parte superior apreciamos la foto con mucho más detalle, mientras que en la parte inferior al simular que hay agua, la imagen de arriba la invertimos y la difuminamos o aplicaremos una textura que simule el agua y luego le daríamos a multiplicar para que quedara totalmente transparente percibiéndose ambas imágenes.

Por último se capta una diagonal aunque no de una forma usual, la generan las sombras de arriba de la parte izquierda y la sombra de la parte inferior derecha, es decir la diagonal estaría de izquierda a derecha con lo cual estaría correcta. Al igual que la imagen, genera un triangulo compositivo.


Edward Steichen (1879-1973)

11 dic. 2009

Edward Steichen (1879-1973) es una de las figuras más importantes de la historia de la fotografía. Durante su activa y extensa carrera fue reconocido como artista, pintor, fotógrafo y comisario de exposiciones.

Hoy en día se percibe a Edward Steichen como pionero de la fotografía publicitaria, de la fotografía de moda e incluso como inventor del glamour. Sin duda, el periodo de tiempo en que ocupó el prestigioso cargo de Jefe de Fotografía de las revistas de Condé Nast –Vogue y Vanity Fair– fue decisivo en esta singular consagración.

Antes de dedicarse a esta tarea era ya un reconocido fotógrafo y pintor a ambos lados del Atlántico; de hecho la mayor parte de sus ingresos, hasta entonces, provenían de la venta de sus obras pictóricas, altamente cotizadas.

Además, a principios de siglo XX, en una época en que la fotografía aún no había conquistado plenamente el estatus de disciplina artística, Steichen era el máximo exponente de fotógrafo-artista.

Sin embargo, fue el trabajo realizado en el seno de las publicaciones de Condé Nast entre 1923 y 1937 el que le hizo desarrollar un talento absolutamente fuera de serie y, en última instancia, trascender.

Después de la II Guerra Mundial, y hasta 1962, ocupará el cargo de responsable del Departamento de Fotografía del Museo de Arte Moderno de Nueva York.

La influencia de su trayectoria como pintor se intuye en sus primeros trabajos como fotógrafo de moda. Los críticos hablan de una “etapa pictorialista” en Steichen a propósito de esta notable influencia, que pronto será sustituida por un talante modernista, por una fotografía más “directa", carente de los artificios románticos anteriores, que será la seña de identidad del trabajo de Steichen para Condé Nast.

Las prestigiosas e influyentes publicaciones Vogue y Vanity Fair eran las ventanas por las que el gran público se asomaba al universo del glamour, del cine, de la moda y de la Alta Costura.


La aportación de Steichen al lenguaje visual que comunicaría estas realidades sería decisiva, hasta el punto de establecer de manera casi definitiva los patrones estéticos de la fotografía publicitaria, de la fotografía de moda y del imaginario social de la celebridad y el glamour.

Vogue presentaba al público las más selectas firmas de la alta costura: Patou, Lanvin, Poiret, Vionnet, Lelong, Schiaparelli, Cartier o Chanel vestían a actrices de teatro, a actrices de cine, a modelos famosas y a mujeres anónimas en sus páginas.

Steichen, con su talento para la escenografía instantánea y con su sofisticado sentido de la iluminación, hacía fotografías que trascendían su mera función publicitaria para convertirse en retratos de un estilo de vida; al menos ésa es la dimensión que va adquiriendo su obra a medida que se amplía la perspectiva histórica.

Sin duda, una de las más destacables facetas de Steichen como fotógrafo es su talento para el retrato. Su trabajo para Vanity Fair es hoy una prueba incontestable. Estadistas, literatos, compositores, actores o deportistas desfilaron ante su objetivo para quedar retratados con un estilo que penetraba la superficie del personaje para indagar en busca de su esencia humana y de su dimensión social.

Joan Crawford, Winston Churchill, H.G. Wells, Dorothy Parker, George Gershwin, Paul Morand, Ernst Lubitsch, Marlene Dietrich, Walt Disney, Fred Astaire, Cecil B. DeMille, Thomas Mann o Charlie Chaplin figuran en la enorme lista de celebridades retratadas por Steichen para Vogue o para Vanity Fair.


Más fotografías

Steven Klein

Steven Klein es un reconocido fotógrafo estadounidense de 47 años de edad que ha creado algunas de las más significativas imágenes icónicas de la contemporaneidad. En sus fotografías se evidencia una mezcla de realidades y de sueños. Es quizás el fotógrafo con mayor capacidad para sacar el “yo pecaminoso” de las celebridades, el lado oscuro que con cualquier otro no serían capaces de mostrar. Las estrellas no sólo lo buscan por su fama de mezclar la transgresión con lo comercial sino porque es el único con el que ellos no imponen sus reglas sino que se adaptan a los gustos de él.

Uno de sus trabajos más insinuante, llamativo, dramático y sensual es el que hizo para su sitio web. Una intro con Angelina Jolie y Brad Pitt. Una serie de fotografías que desde su comienzo atrae y seduce, en medio del claro oscuro del blanco y el negro. Celebridades dispuestas a posar para el ojo de su cámara entregándose a los placeres del fotógrafo en todo su esplendor.
Con personajes tan célebres como Madonna, Steven Klein ha establecido lo que se conoce como un fecundo intercambio de talento, género y medio. Del mismo modo ha hecho con Prince, Justin Timberlake, Brad Pitt, Usher, los Rolling Stones, Natalie Portman, David Beckham, Hilary Swank, entre otros.

Dentro de sus últimos contratos se incluye el haber sido elegido para ser el fotógrafo de la campaña primavera-verano 2009 de Dolce & Gabbana, en la cual llamó notablemente la atención el uso del verticalismo y la composición. Aunque cargada de elementos, estaba impecablemente distribuida para encaminar la mirada de quien observara la publicidad.



En su amplio portafolio de clientes se encuentran también Calvin Klein, D-Squared, Alexander McQueen y Nike. Además de distintas editoriales de gran renombre internacional como son Vogue, Numéro, W, Arena y i-D, entre otros, quienes lo prefieren por ser un fotógrafo con estilo propio, creativo y con capacidad para darle a sus trabajos un sentido muy cinematográfico y pictórico.
Steven Klein se caracteriza por buscar impactar visualmente con sus fotografías. Su estilo es en ocasiones surrealista pero implica elementos de la realidad, por lo que sus resultados suelen ser sorprendentes. Hay quienes dicen que Klein mezcla la belleza con la fealdad logrando fantásticas escenas que parecieran ser obras teatrales encuadradas en un marco.
Numerosas galerías en el mundo han sido escenario de sus obras. La Galería Gagosian de California y la Galería Brancolini Grimaldi en Florencia, Italia fueron las últimas en tener sus exhibiciones.
Steven Klein es multifacético, su amplio portafolio incluye fotografía para publicidad, cine, televisión o para exhibición, entre otras.
Klein tiene un objetivo claro y es el lograr que todo aquello que capta su cámara impacte visualmente a todo el que lo vea.

Fallece la inmortal musa de Weston

10 dic. 2009

He decidido hacer esta entrada a raíz del reciente fallecimiento de la que fue musa del fotógrafo Edward Weston, Charis Wilson. Charis Wilson, tenía un nombre desconocido para muchos pero un cuerpo y una imagen presente en la retina de todos los aficionados a la fotografía porque fue, durante once años, modelo, amante y acompañante de Edward Weston. Desde que la conoció, la obra de Edward Weston fue, por un tiempo, una continua y exclusiva obsesión por el cuerpo de esa mujer, del mismo modo que lo fueron Kiki de Montparnasse o Lee Miller para Man Ray.
El maestro de la fotografía que
quedó abducido por la belleza y el talento d
e esta mujer, se casó con ella en segundas nupcias y le dedicó una galería de fotos que han pasado a la historia.

Nacida en San Francisco, hija de actriz y novelista, creció en un hogar donde se adoraba la literatura, una disciplina en la que también ella se inició. Trabajó unos años como secretaria y aunque obtuvo una beca universitaria sus padres le anunciaron que no había suficiente dinero para trasladarse al extranjero.

Conoció al fotógrafo en un concierto -ella tenía 19 años, él casi 50-y empezó entonces su trayectoria múltiple. Fue, a la vez, modelo, poeta, musa, incluso redactora de artículos en revistas de fotografía que aparecieron bajo el sello de Edward Weston porque escribir era un placer para ella yun suplicio para él. Paradójicamente, ambos dijeron lo mismo del otro: "Sacó lo mejor de mí".


En la década de los años 30 él la fotografió al aire libre, entre dunas de arena (1936), con un horno de barro en el patio de Willard Nash (1937) o en una instantánea inquietante, desnuda, flotando en una piscina (1939). Pero durante la década de los 40 su relación empieza a deteriorarse, algo que se refleja en sus retratos, donde aparece mucho más distante.

Aparecidos los primeros síntomas del Parkinson, Weston se vio inmerso en una profunda depresión. La pareja se separó. Un día después de que les concedieran el divorcio, en 1946, Charis se casaba con el activista Noel Harris. Tuvo dos hijos de esa unión, que también terminó en 1967.
La modelo recuperó los episodios de sus años con Weston con un libro de memorias, publicado en 1999, y un documental realizado hace tres años. Un homenaje al hombre con quien compartió amor y profesión.

Ellen von Unwerth

3 dic. 2009

Ellen von Unwerth fue una modelo top de la moda durante 10 años antes de tomar la cámara y convertirse en uno de los fotógrafos de moda más solicitados del mundo. Su obra editorial ha aparecido en incontables revistas, incluyendo Vogue, Interview, Vanity Fair e i-D, mientras que sus campañas publicitarias más importantes incluyen Victoria's Secret, Banana Republic, Guess, Diesel y Chanel. En 1991 le fue concedido el primer premio en el Festival Internacional de Fotografía de Moda y su obra fue exhibida en Archaeology of Elegance (2002) y Fashioning Fiction en el MoMA/Queens (2004). Sus numerosas exposiciones individuales incluyen una muestra unipersonal en la Galería Hamilton de Londres y su fotonovela Revenge (2003) fue acompañada por exposiciones en Nueva York, París, Amsterdam, Hamburgo, Moscú y Pekín.

Ellen Von Unwerth ha demostrado tener una especial sensibilidad para captar el interior de sus modelos, evitando en todo momento las poses y los artificios. Incluso sus fotos más sexys y provocativas mantienen una divertida naturalidad que elimina el impacto causado por la desnudez de sus modelos. Sus personajes, aunque reflejan sabiduría y experiencia, mantienen en el rostro la inocencia que falta en el trabajo de algunos fotógrafos hombres.

Ellen Von Unwerth ha publicado varios libros (como Wicked o Couples) y su trabajo como fotógrafa de moda, tanto en la prensa especializada como en campañas publicitarias, es tan prolífico como significativo. De hecho, realizó la campaña de Guess que llevó a la fama a Claudia Schiffer. Además, ha dirigido el corto titulado Inferno y los videos musicales de Duran Duran.

Aquí podéis encontrar muchos de los artículos que ha publicado.




Sacha Waldman

1 dic. 2009

Sacha Waldman nació en Italia, se crió en Sudáfrica y tras pasar cuatro años en Londres terminó estableciéndose en Nueva York, donde ha obtenido un significativo reconocimiento con su cámara y sus retoques digitales.

Ha trabajado con grandes artistas y sus fotografías han sido publicadas en numerosas revistas como: Vanity Fair, The New York Times Magazine, Vibe, Black Book, GQ, Wired, y Entertainment Weekly. También ha hecho anuncios para Electronic Arts, Sony Music, Atlantic Records, Interscope, Adidas, Nike, Pony, Sun Microsystems y Kohler.

Sacha es mejor conocido con un estilo que combina la elegancia con textura meticulosamente controlada, y posee una rara habilidad de convertir ideas vagas en convincentes y exquisitas imágenes.

Sus imágenes, combinan provocación, humor y fantasía en dosis suficientes para no dejarte indiferente.





André Kertész (1894-1985)

25 nov. 2009

André Kertész (1894-1985) nació en Budapest. Inició su carrera fotográfica en 1912, cuando compró su primera cámara y comenzó a fotografiar escenas cotidianas de su Budapest natal. En 1925 se trasladó a París, donde empezó a trabajar como fotógrafo independiente.
En 1927 realiza su primera exposición individual en al galería Au Sacre de Printemps. En esta época desarrolla parte de sus trabajos más conocidos. Cuerpos desnudos distorsionados, imágenes reflejadas, así como
escenas callejeras llenas de poesía, que influyen en Brassaï, aunque éste siempre negó que Kertész le enseñara a fotografiar la noche para su proyecto París de Noche.
La serie Distorsiones, publicada en la revista Sourire, en al año 1933, y que se inicia como un mero encargo para renovar el género, se convierte en un punto y aparte en la fotografía surrealiasta.

Se casa en 1933 con Elizabeth Saly y tres años después se va vivir a Nueva York, para cumplir contrato de un año con la agencia Keystone. Se nacionaliza estadounidense en 1944.

Trabaja como freelance para revistas como Vogue Harper's Bazaar y Look pero su trabajo no se da a conocer hasta 1964 año en el que realiza una exposición individual en el MOMA.

A partir de entonces su trabajo es expuesto en los principales museos y acaba reconociendosele su influencia en el fotoperiodismo y la fotografía artística.

En los años sesenta se siente atraído por los edificios de la ciudad, creando unas imágenes abstractas, tomadas desde su casa, en una planta 12, donde se dominaba Washington Square, relegando a un segundo plano el papel de la gente.

Nunca deja de hacer fotos y sus ultimas imágenes, "Desde mi ventana", realizadas con una cámara Polaroid, revelan que no había perdido la curiosidad ni la capacidad de observación.

Muere en Nueva York el 28 de Septiembre de 1985.

Sus fotografías, en apariencia sencillas, se apoyan en una rigurosa composición, en una calculada calidad, tanto técnica como estética, que dejan a la luz las grandes dotes de observador de André Kertész. Un olfato único para percibir aquello que el ojo solo ve.

Aquí podéis ver algunas de sus fotografías.

 
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